Si en todo el país hay alguien cuyas acciones y discursos dependan casi al 100 por ciento de los ratings en los medios de comunicación, del escándalo y de las encuestas de popularidad, su nombre debe ser Andrés López Obrador, el autodenominado “presidente legítimo de México”, quien en muchas ocasiones ha dejado ver su voracidad por ocupar espacios en la televisión, la radio y la prensa escrita, como instrumentos para mantener su ascendencia sobre un fiel grupo de seguidores que creen ciegamente cuanto dice.
Hace apenas unos días, el ex candidato presidencial estuvo en una entrevista de más de 40 minutos en el Canal 2 de Televisa, el de más alto rating en el país, para exponer, desde su muy particular punto de vista, sus impresiones sobre dos temas que en las últimas semanas han acaparado la atención nacional:
la elección interna del PRD para renovar su dirigencia nacional y la controvertida propuesta para reformar el sector energético en la República Mexicana.La entrevista, plagada de contradicciones de parte del entrevistado, dejó ver a un López Obrador fuera de cancha, evasivo, poco sagaz y sin contundencia como en otros tiempos.
Esto lo aprovechó muy bien el comunicador, quien pareció estudió profundamente la psicología del político y de esa forma logró calcular de antemano cuáles serían las posibles salidas que buscaría ante las inevitables preguntas incómodas.Andrés Manuel comenzó exigiendo ocupar espacios televisivos, con el argumento de que tiene derecho de réplica y constantemente es criticado en distintos sitios de información y análisis sin que se acepten sus peticiones para aparecer ante las cámaras a dar su muy personal versión sobre temas de la agenda nacional.
Para cualquier habitante de México medianamente informado, es un hecho más que confirmado que el ex candidato presidencial aparece todos los días en los medios de comunicación, sin importar que una y otra vez repita hasta el cansancio las mismas palabras trilladas de los últimos dos años.
Sin embargo, dejó en claro que aún no es suficiente para él, porque en su mente merece una especie de trato preferencial.El multicitado líder perredista pretendía evadir temas como la elección interna del partido del sol azteca, pero finalmente tuvo que ceder y dejar en evidencia una serie de inconsistencias y sobre todo contradicciones en su discurso de los últimos años.En su opinión, el proceso interno del PRD no debe ser anulado, puesto que las irregularidades, aunque reconoció que se registraron muchas, no fueron lo suficientemente graves como para ameritar la anulación.
Es curioso que las cosas se hayan dado de tal forma que a menos de dos años de la elección presidencial, todos los argumentos esgrimidos para revertir la eventual Victoria de Felipe Calderón se han conjugado en contra de Andrés Manuel.Por ejemplo, el Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP) en los comicios federales de 2006 arrojaba una variación de 7 puntos porcentuales entre lo que aparecía en el conteo preliminar y el número de empadronados ante el Instituto Federal Electoral (IFE), lo que a decir del tabasqueño en ese entonces era motivo suficiente para anular la elección.
Hoy, en el proceso interno del partido del sol azteca existe también una diferencia de 7 puntos porcentuales entre el número de militantes que acudieron a las urnas y el número de votos que se registró, lo que en este caso, según él, no es razón como para invalidar la elección y repetirla.
De la misma forma, no aceptó su error al salir públicamente a apoyar a uno de los candidatos a la dirigencia nacional de su partido, Alejandro Encinas, y arguyó que esto lo hizo de forma discreta, sin embargo el cuestionamiento es que un autodenominado “presidente legítimo” no puede expresarse a favor de ningún candidato.
Esto mismo lo reclamó en su momento cuando acusó al ex presidente Fox de meter las manos a favor del entonces candidato a la Presidencia de México Felipe Calderón y los calificó como delitos electorales que afectaban el principio de equidad en el proceso electoral.…Graves inconsistencias.
Pero para colgarse de temas públicos y políticamente más rentables, Andrés Manuel ha encontrado una mina de oro en una imaginaria iniciativa de reforma energética que aún antes de existir ya había sido calificada por el perredismo como una propuesta tendiente a privatizar a Petróleos Mexicanos (PEMEX), mediante una serie de eufemismos que encubrirían las verdaderas y maléficas intenciones de los integrantes del gobierno federal para entregar el patrimonio nacional a la inversión extranjera.
Recientemente, el ex jefe de Gobierno del Distrito Federal vino a Michoacán como parte de las giras que está realizando para organizar a sus seguidores con la intención de impedir la presentación de la iniciativa de reforma energética a toda costa mediante un movimiento de resistencia civil pacífica que aunque podría bloquear carreteras, aeropuertos, bancos, centros comerciales y oficinas públicas, según él no violentaría los derechos del resto de los mexicanos.
Ante decenas de simpatizantes, cuando antes se contaban por decenas de millar, López Obrador dijo en Morelia que si el gobierno federal realmente quiere saber cómo rescatar a PEMEX debería pedir su consejo. Es simpático que lo haya dicho justo en este momento de la vida nacional, cuando en el Congreso de la Unión se acaba de entregar un diagnóstico general de la situación de la paraestatal y el gobierno federal ha dejado entrever aspectos básicos de la que podría ser su propuesta, mismos que no se contradicen con el clamor general de la población, puesto que se desmiente la supuesta privatización de PEMEX, pero se apuesta por la inversión privada y por el impulso a la modernización de la paraestatal.
Tal vez, y sólo tal vez, la Presidencia de la República no había considerado consultar al ilustre político tabasqueño, por la simple y sencilla razón de que ya tiene en su haber aquél libro publicado por el propio López Obrador hace dos años en el que se propone precisamente evitar la privatización del sector energético, pero sí por apostarle a la “asociación” con capital privado y trabajar en la “modernización y expansión”, del sector energético… Todo lo que critica en sus interminables discursos en contra de la reforma, en un solo párrafo de su libro él los aprueba. El perredista jura y perjura que esa terminología empleada por el gobierno federal son eufemismos para disfrazar el proceso de privatizar a la paraestatal.
Lo curioso es que esos mismos eufemismos fueron empleados, como se mencionó, dos años antes por el mismo tabasqueño.También es de preocupar la propuesta impulsada por el ex candidato presidencial de que se tomen en cuenta las opiniones de todos los mexicanos para que la reforma energética sea plural y recoja sus inquietudes.Es un hecho que asuntos tan importantes como este, merecen el análisis y el estudio profundo de los expertos, de quienes entienden de estos temas, pues ponerlo a consideración de todos los mexicanos es igual a preparar el terreno para la anarquía, que tanto conviene al “presidente legítimo”.
Considerando que diputados y senadores son, ya de por sí, nuestros representantes y que sobre ellos recae la obligación de votar por las medidas que mejor convengan al país, es ocioso tomar parecer a los casi 104 millones de mexicanos.Si no fuera tan preocupante la crispación de Andrés Manuel López Obrador, sería hasta hilarante el hecho de que él mismo se enrede y se contradiga tanto cuando se comparan los contenidos de sus palabras y sus discursos anteriores con los actuales. Por eso es que se dice que el pez por su boca muere.
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LA EJEMPLAR “DEMOCRACIA” DEL PRD
Se prepararon como nunca y terminaron como siempre, se jactaron de ser el único partido que hace procesos internos abiertos, se vanagloriaron de toda la parafernalia que armaron detrás de la elección de sus nuevos dirigentes y terminaron dando una exhibición de sus carencias de ética y de moral, pero también de su excesiva incongruencia entre el discurso y los hechos.
Así es el PRD. Para no variar, el proceso interno del sol azteca está dando aún más de qué hablar una vez que concluyó su jornada electoral que durante la etapa de proselitismo. Ninguno de los dos aspirantes más fuertes a la dirigencia nacional, especialmente Jesús Ortega, está conforme con las formas en las que se desarrolló el proceso y, por ende, con el resultado y existen razones de peso como para justificar una eventual anulación de la elección.
Este ejercicio “democrático” resultó ser un fiasco, una burla, una pantomima y un fraude, no sólo para los propios perredistas, sino para todos los mexicanos, en quienes recayó de manera indirecta el costo económico de todo este espectáculo que contó con la participación de actores cuya calidad moral está fuera de toda discusión, tal es el caso de Andrés López, Dolores Padierna, Jesús Bejarano, Marcelo Ebrard, Leonel Cota, Alejandra Barrales, Fernández Noroña y Graco Ramírez, entre muchos más.
Sólo hay que imaginar si así son y se comportan en sus procesos internos, en donde se supone que la lucha debe ser equitativa, fraterna, limpia, ejemplar, democrática, entonces cómo lo harán en las elecciones constitucionales donde los militantes del partido del sol azteca presumen que están compitiendo contra fuerzas políticas diametralmente opuestas a ellos y a los intereses del pueblo.Esta elección interna del PRD, en la que se renovarían desde dirigencias municipales y estatales hasta la Presidencia del Comité Ejecutivo Nacional, estuvo plagada de vicios y de irregularidades.
Prácticas que antaño el perredismo le achacaba exclusivamente al PRI fueron ejecutadas y mejoradas por los operadores políticos de los candidatos a la dirigencia nacional.A pesar de que Leonel Cota, aún líder nacional del sol azteca, aseguró que los comicios fueron tranquilos y que no había motivo alguno para tan siquiera pensar en la anulación del proceso interno, la jornada electoral del pasado 16 de marzo fue tal vez la más sucia que se ha visto en la historia del Partido de la Revolución Democrática.
Cota Montaño cometió uno de los actos más criticados por los propios perredistas en este proceso interno. Se adelantó a los datos del Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP) para dar por ganador a Alejandro Encinas, su candidato y candidato también del líder del perredismo radical e intolerante, Andrés Manuel López Obrador, cuando apenas se había contabilizado alrededor del 70 por ciento de los votos.Los acarreos, el embarazo, el robo y la quema de urnas, además de un padrón primeramente rasurado y posteriormente inflado, hechos de violencia, secuestros de funcionarios electorales, anomalías en la colocación de las casillas y el dispendio de recursos públicos, particularmente del Gobierno del Distrito Federal, destacaron entre las miles de incidencias reportadas por representantes de los aspirantes a los distintos cargos, por los encargados de la organización del proceso, por militantes, por ciudadanos ajenos a la elección y por representantes de los medios de comunicación.
Por mucho menos que eso, hace apenas unos años, se anuló aquella elección que tuvo que ganar en dos ocasiones la hoy gobernadora de Zacatecas, Amalia García, quien ahora está acusada de haber propiciado que fueran inflados los resultados a favor de Jesús Ortega en ese estado.
Como consecuencia de lo anterior, una vez más queda en entredicho la calidad moral de los líderes del sol azteca, sobre todo cuando ahora en su propio proceso interno se ven en la necesidad de exigir el famoso “voto por voto, casilla por casilla”, medida a la que los representantes de Alejandro Encinas, principalemente, se están oponiendo sistemáticamente.
Aunque se supone que la mayor parte del fraude se fraguó por parte del Gobierno del Distrito Federal, y por ende por Marcelo Ebrard y López Obrador para favorecer a Alejandro Encinas, en la capital de la República Dolores Padierna acusa al grupo de Jesús Ortega de haber propiciado la contabilización de casillas inexistentes y la desaparición de otras.
Al mismo tiempo, el esposo de la lideresa perredista, Jesús Bejarano, recordado como “el señor de las ligas”, es acusado de estar involucrado, a través de su grupo, en la quema de paquetería electoral en Durango, así como en el secuestro de algunos de los responsables del conteo en Tamaulipas.Como resultado de todas las anomalías registradas ya se habla de la posible anulación del proceso en el Distrito Federal, pero también puede ocurrir lo mismo en más de ocho estados, entre ellos Durango, donde se destruyó la elección y fue asaltado el candidato a la dirigencia estatal de la Izquierda Democrática Nacional (IDN) y Veracruz, en donde el 25 por ciento de las casillas no se instaló y se reportaron acarreos, robo de urnas y se anuló la elección en varios municipios por la enorme cantidad de anomalías.
Asimismo, están en riesgo de ser anuladas las elecciones en Campeche, en donde los hechos violentos fueron el común denominador; Tamaulipas, en donde se reportó el embarazo de urnas, al igual que sucedió en Chiapas y en Guerrero, estado en el que se dieron prácticas vergonzosas como la inducción y compra del voto. Por si eso fuera poco, el caso del Distrito Federal fue registrado en video por algunos reporteros de medios nacionales, quienes captaron hechos como la compara de votos a favor de Encinas, cuyo valor osciló entre los 70 y 120 pesos, así como el fraude realizado en varias casillas donde la tinta indeleble era falsa, pues los votantes se la quitaban con limón y se volvían a formar en la fila.
Con todo esto no resulta raro que en una gran cantidad de casillas hubiera más votos que el número de electores registrados en las secciones.La lucha interna por el poder del PRD demostró la avidez y la falta de escrúpulos por parte del grupo de López Obrador, quien sabiendo que si queda fuera de la jugada en esta elección pocas posibilidades tendría de mantener el control del partido del sol azteca.
Así, si eventualmente se confirmara el triunfo de Encinas, anunciado “institucionalmente” por Leonel Cota, el “presidente legítimo” de México vería allanado el camino para seguir colocando en el poder a los integrantes de la corriente radical que encabeza, pero también para buscar su “reelección” en el 2012, que como ya se vio es una de las obsesiones del tabasqueño. Definitivamente el proceso interno del partido del sol azteca rebasó todas las expectativas y todos los pronósticos para una elección perredista, puesto que la descomposición al interior de ese partido está mucho peor de lo que cualquiera se hubiera podido imaginar.
Lo que se ha conocido en los medios de comunicación es sólo una pequeña muestra de todo lo que Realmente ocurrió y no extraña que los perredistas hayan salido divididos, sino al contrario, extrañaría que al término de toda esta parafernalia no hubiera fracturas y deserciones.
Muchos de los líderes del PRD, sean de la corriente que sea, han demostrado hasta el hartazgo su falta de ética, de moral y de escrúpulos, pero particularmente de la congruencia con la teoría que identifica a la izquierda como una corriente ideológica que busca la tolerancia y la inclusión, precisamente por su intolerancia y tendencia a la exclusión.
Hoy, a sólo algunos días de que se realizó la elección interna de ese instituto político, vemos a uno de los grupos, el encabezado por Jesús Ortega, exigiendo el famoso “voto por voto y casilla por casilla”, mientras que las huestes de su oponente Alejandro Encinas, que en su momento hicieron popular ese grito, ahora se niegan y buscan entorpecer los intentos por esclarecer muchas de las irregularidades.
Otro ejemplo de falta congruencia.Independientemente de cómo se resuelva este proceso, la legitimidad del próximo dirigente nacional del PRD será muy cuestionada, puesto que además de la falta de confiabilidad del padrón, y las múltiples irregularidades en el mismo, también tendrá que asumir que sólo habría sido electo por una muy pequeña parte de la militancia, ya que la votación ni siquiera alcanzó el 20 por ciento del total del padrón perredista.
Las sorpresas y no tantas de los procesos internos.
En la política michoacana las cosas están cambiando. Aunque el PRD se mantiene como la primera fuerza política del estado, su dominio ha disminuido, mientras que el PAN está obteniendo cada vez mayor representatividad y el PRI ha pasado a un tercer término como consecuencia de una serie de malas decisiones y malos liderazgos.
Los cambios en la configuración política de la entidad se reflejan en un hecho novedoso como lo es el aumento en el interés de la población por el proceso interno que en el PAN se lleva a cabo para la renovación de su dirigencia estatal, el cual, sorpresivamente, ha resultado más interesante que el que sucede en el propio PRD.
Lo anterior tiene varias lecturas y es conveniente ponerlas sobre la mesa de discusión, puesto que es muy cierto que no todo lo que brilla es oro y los hechos que se dan a conocer a la luz pública encierran tras sí una serie de factores y acontecimientos que están fuera de la vista de la mayoría de los michoacanos.
Como era de esperarse, el proceso interno del partido del sol azteca inició con mucho interés por parte de los medios de comunicación. Los habituales golpeteos entre las tribus perredistas suelen llenar planas y planas de periódicos y minuto tras minuto en los espacios de radio y televisión. Pero de la misma forma que ocurrió con el anterior proceso interno del PRD, cuando Leonel Godoy fue electo candidato a gobernador, se hicieron esfuerzos denodados por alcanzar una candidatura de unidad, y para ello se pensó en una figura política de bajo perfil, para estar a la moda y para mantenerla acotada con la serie de compromisos que lleva a cuestas.
La elegida para esta tarea fue Fabiola Alanís Sámano, perredista radical de muchos años, que últimamente se moderó en su accionar con los cuantiosos ingresos que le redituaron sus encargos como funcionaria de la tristemente célebre administración de Lázaro Cárdenas Batel.Por ahí, algún indiscreto perredista soltó la versión de que Fabiola Alanís sería candidata de unidad cuando aún faltaban algunos amarres para hacerlo efectivo y eso entorpeció la operación que se llevaba a cabo desde los círculos más cercanos al entonces gobernador electo.
Ello provocó la inconformidad de la ex diputada local y federal, Ana Lilia Guillén Quiroz, experta en aquello de presionar y chantajear a su partido para obtener prebendas y cargos que la mantengan dentro de la nómina del servicio público. También se encrespó Francisco Zamudio y este fue seguido por algunos más.
Los negociadores de la unidad perredista midieron el peso político de cada uno de los contrarios y decidieron que por su incidencia mediática, era prioritario negociar con Guillén Quiroz. Así, la ex legisladora consiguió lo que quería y dejó solos en la contienda a otros aspirantes que no cuentan con el respaldo de las grandes corrientes ni con recursos humanos o económicos para hacer frente a la cargada perredista.
En el PRD la candidatura de unidad no se logró, pero son nulas las posibilidades de los otros aspirantes a competir, por mucho derecho y capacidad que tenga un candidato independiente, contra la cargada conformada por el Movimiento de Unidad Cardenista (MODUC), por la Alianza por la Unidad Democrática (AUD), por el Frente Democrático Cardenista (FDN), por Nueva Izquierda, por el Foro Nuevo Sol y algunos más.Después de eso, la prensa comprendió que la elección perredista no daba para más.
Se está jugando con dados marcados y aunque la participación puede ser muy baja, a pesar de que este 16 de marzo también se elegirá al líder nacional, esta vez el partido del sol azteca no está dando nota, lo que tal vez es mejor para ellos.
Por otro lado, en el PAN, que elige a su próximo dirigente estatal el próximo 15 de marzo, se han presentado una serie de circunstancias atípicas que han generado un inusitado interés en su proceso interno.Tal vez acostumbrados a no tener los reflectores sobre ellos en este tipo de contiendas internas, algunos panistas comenzaron el proceso con cierto desgarbo que ahora les está pesando.
Con el objetivo de cortarle el paso al secretario de la Función Pública del gobierno federal, Salvador Vega Casillas, a quien ven como posible aspirante a la gubernatura del estado en 2012 algunos grupos panistas, anteriormente diametralmente opuestos en cuanto a sus intereses políticos, se unieron en torno a la figura de Germán Tena Fernández. Creyeron que de esa forma asegurarían la permanencia del panismo tradicional, representado por Francisco Morelos, Salvador López Orduña, Luis Mejía Guzmán y Juan Luis Calderón Hinojosa, en la presidencia del Comité Directivo Estatal, aunque con varias concesiones a los neopanistas lidereados por Benigno Quezada Naranjo y Marko Cortés.
Por su parte, Miguel Ángel Chávez Zavala se registró como candidato a la dirigencia estatal del PAN en presencia de Salvador Vega y su esposa, la subdirectora de Verificación de la PROFECO, Gladis López Blanco, así como de más de 30 de los 89 consejeros estatales que tendrán derecho a voto.
Mientras que el grupo que apoya a Tena Fernández le apostó a aprovechar el abolengo panista de su candidato, así como el impacto que pudiera tener en la votación el ver unidos a grupos hasta hace poco irreconciliables, Chávez Zavala se ocupó de explotar su experiencia exitosa como formador de estructuras panistas en Michoacán, pero también en Guerrero y Tlaxcala, este último, en el que ahora el blanquiazul es gobierno.
Germán Tena se enfocó a dirigir su propuesta a los 89 consejeros estatales, pero principalmente a los 19 correspondientes a Morelia, pues a fin de cuentas constituyen casi la cuarta parte de la votación en la elección interna.Además, se había registrado pensando que sería candidato de unidad, y si no, al menos con una serie de amarres que le permitirían llegar a la sesión del Consejo Estatal con una amplia y definitiva ventaja.
Pero sorpresivamente apareció Miguel Ángel Chávez, quien, en contraparte, ha ocupado buena parte de su campaña en realizar visitas para exponer su proyecto a los consejeros y militantes de todo el estado. Asimismo, le apostó a tener una apertura total con los representantes de los medios de comunicación, lo que le ha redituado mediáticamente, poniéndolo como el candidato más conocido y posicionándolo en el ánimo de la sociedad michoacana.os.
Otra jugada que le salió bien a Chávez Zavala y que hoy lo pone a competir a la par con Tena Fernández es el hecho de haber solicitado a la actual dirigencia estatal del PAN la realización de un debate público, al que el segundo se negó, argumentando que no había tiempo y que un encuentro de este tipo podría generar confrontación entre los panistas.Hoy, la elección interna del PAN está reñida, competida y, por lo tanto, promete un resultado cerrado, lo que la ha vuelto sumamente interesante para los medios de comunicación y, por supuesto, para los michoacanos, porque el blanquiazul se acerca cada vez más a alcanzar su objetivo de gobernar la entidad.
La tradición dice que, cualquiera que sea el resultado, el candidato perdedor en el proceso panista levantará el brazo del ganador y se sumará a su proyecto. Hay quienes los quieren dividir y ahora es cuando deben demostrar cuán sólida es su formación institucional.Si la elección es transparente y el resultado claro, no sólo los panistas, sino también todos los michoacanos, se verán beneficiados.
Por el momento, la más agradecida de todas es Fabiola Alanís, quien ve con gusto como los reflectores están sobre sus próximos adversarios y no sobre el normalmente desaseado proceso interno del PRD.Pero habrá qué ver cuánto le dura el gusto, pues se aproximan las elecciones federales del 2009 y tal vez para entonces no le agrade tanto que la atención de los medios esté centrada en lo que hagan otros partidos
LA MODA DE LOS PERFILES BAJOS
Un secretario de Estado es, por antonomasia, un personaje de la política encargado de la conducción de alguna de las áreas estratégicas de un gobierno; es un político de carrera con una amplia trayectoria que es designado en su puesto por su experiencia y especialización.Por tanto, el ser distinguido con uno de esos cargos suele ser un honor y una enorme responsabilidad, tanto con la sociedad como con el gobernante en turno. Al menos así solía ser, salvo contadas excepciones, en los gobiernos federales y estatales del país.Sin embargo, a partir de ahora, el ser designado como secretario de Estado en Michoacán se ha convertido en sinónimo de desprestigio, de incapacidad y de mediocridad. Ahora, el gobernador Leonel Godoy Rangel ha dado a entender que a esos puestos puede acceder cualquier improvisado, aún con el riesgo que eso implica, pues por su inexperiencia no están acostumbrados a la toma de las decisiones que sus respectivos encargos implican.Aunque después vinieron las explicaciones, días antes de su toma de posesión Leonel Godoy afirmó que su gobierno sería de bajo perfil, lo que en los medios de comunicación se interpretó como la intención del ahora gobernador de tener en los puestos estratégicos de su gobierno a personas que, aunque capaces y de probada experiencia, no asumieran roles protagónicos más allá de lo estrictamente indispensable.Así, los habitantes de Michoacán asumimos que a las secretarías del gobierno estatal llegarían personas con una amplia trayectoria, con experiencia, con una larga carrera en las diferentes áreas y con el ánimo de darle nuevos bríos a la función pública, sobre todo tomando en cuenta que la anterior administración terminó como empezó, como una estructura inoperante, donde cada funcionario caminaba por su lado y por donde le dictaban sus intereses personales y de grupo.Vanamente, las y los michoacanos pensamos que esta administración arrancaría con renovado impulso, con un equipo de trabajo profesional, eficaz y eficiente que trabajaría por imprimirle una identidad propia y un sello característico al gobierno de Godoy Rangel. Hasta el momento no ha sido así, porque el desencanto fue grande entre la ciudadanía cuando conoció al nuevo gabinete estatal. Los más decepcionados, los menos tomados en cuenta, los más inconformes, fueron, como siempre, los militantes de muchos años y un buen número de fundadores del Partido de la Revolución Democrática (PRD).Personajes de amplia trayectoria, empresarios, políticos, académicos y demás, que se comprometieron en serio con el proyecto para la gubernatura estatal que presentó Leonel Godoy en su campaña del año pasado, esperaban otra cosa. No es un secreto que no todos actuaron de forma desinteresada, de hecho, esos casos fueron los menos. Es por ello que se indignan al ver nombres como el de la flamante secretaria de Educación en el Estado, Aída Sagrero, la impugnada profesora, con una averiguación previa penal en su contra por una serie de atropellos y vejaciones cometidos en contra de representantes del Comité Ejecutivo Nacional del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) hace algunos años.También por eso llama la atención el nombramiento de Fidel Calderón Torreblanca, novel político de medianos vuelos, por no decir mediocre, quien llega a la Secretaría de Gobierno por tener el enorme mérito de ser muy allegado al gobernador en turno, mismo caso de la ex diputada perredista de gris trayectoria, Citlalli Fernández González, que es ahora secretaria de Seguridad Pública.Menciones aparte merecen funcionarios como Humberto Suárez López, quien se mantiene, y de ser tesorero estatal pasa a convertirse en Secretario de Finanzas y Administración, cargo que era pretendido por Eloy Vargas Arreola, quien por su parte fue devuelto a la Secretaría de Desarrollo Económico (Sedeco), de donde salió para ser candidato a la alcaldía de Morelia y ahora regresa a la misma dependencia con una serie de pendientes y compromisos a cuestas.Asimismo, está el caso del ex gobernador y ex priísta, Genovevo Figueroa Zamudio, quien fue ratificado en la Secretaría de Turismo, donde ha dado buenos resultados, aunque gran parte del mérito es del gobierno federal y en algunos casos de los ayuntamientos. En resumen, el gabinete estatal, por más explicaciones que se quieran dar, decepcionó a la mayor parte de las y los michoacanos, pues pasó de ser un grupo de trabajo “de bajo perfil”, a ser un equipo de funcionarios de bajo nivel y con un elevado potencial para arrojar resultados que bien pudieran ser calificados como mediocres.Y como están de moda los bajos perfiles, el Congreso del Estado no es la excepción. La LXX Legislatura local salió como la peor evaluada en la historia de Michoacán, lo que en gran medida se debió a diputados y funcionarios mayoritariamente de mediano a bajo nivel.La LXXI Legislatura no se quiso quedar atrás, empezando por muchos de los mismos diputados, y de personajes que hasta el momento han tenido una carrera mediocre como Víctor Lenin Sánchez, Carlos Vital Punzo, y algunos más, hoy ocupan algunas de las principales carteras del Congreso local.Los partidos políticos no se quedan atrás en la moda de los bajos perfiles, mientras el Partido Revolucionario Institucional (PRI) es dirigido a nivel estatal por Mauricio Montoya Manzo, un líder adecuado para el tercer lugar que hoy ocupa ese instituto a nivel estatal, en el PRD la actual dirigencia está en manos de un menospreciado Armando Hurtado Arévalo, y la no menos mediocre Fabiola Alanís Sámano, se perfila para sucederlo.Y en el PAN no se quedan atrás. Contando con perfiles de buena talla para hacer frente al reto de asumir su posición como segunda fuerza política en el Legislativo local, la mayor parte de los grupos internos se unieron, por una situación coyuntural más que de convencimiento, en torno a la figura de otro bajo perfil, Germán Tena, cuyo mayor mérito es ser hijo de un ex candidato a gobernador y reconocido panista.No cabe la menor duda, en la política michoacana los bajos perfiles están a la moda. Y los habitantes de este estado deberíamos estar muy, pero muy preocupados.Comentarios: ale_ortega_rod@hotmail.com
LA ESTRATEGIA FAUSTISTA PARA LLEGAR AL PODER EN MICHOACÁN
La carrera para la próxima elección al gobierno del estado ya empezó, por lo menos para Fausto Vallejo Figueroa, el presidente municipal priísta de Morelia. Su estrategia está más que delineada. Pero lo curioso es que le siga funcionando tan bien la venta de espejitos y que después de 25 años de trayectoria paternalista y clientelar, políticos del siglo pasado como ese sigan teniendo aspiraciones serias en esta época de modernidad y de presunta democracia.Gente como él han aplicado exitosamente aquello de que “vivir fuera del presupuesto es vivir en el error”, aunque presume ser de cuna humilde y abogado de carrera, egresado de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, Fausto Vallejo nunca ha trabajado fuera del gobierno en toda su vida. Su desempeño es gris, su visión de administrador público es pueblerina. Su mayor mérito como político es ser bonachón y bueno para salirse por la tangente, eso es la política, creen algunos, aquellos que no han salido de Michoacán para enterarse de que hay municipios en zonas áridas del norte del país, que con menos de la mitad de lo que tenemos en la entidad, ya se están acercando cada vez más al primer mundo.Muchos de los que ahora leen estás líneas aún no nacían, cuando Fausto Vallejo ya era “servidor público”. Quizá algunos, como yo, estábamos en la primaria cuando el señor llegó la primera vez, por rebote, a la Presidencia Municipal de Morelia. Hoy preside por cuarta vez la alcaldía de la capital del estado y con su basta experiencia nos puede presumir que sabe cómo hacer las cosas, pero para que parezca como que hace sin hacer nada. De ahí que es el mejor ejemplo de la venta de espejitos en pleno siglo XXI. Acerca de su estrategia política para llegar a la gubernatura del estado, Vallejo Figueroa no la ha cambiado, cuando no le alcanzó para ganar la candidatura ni la senaduría no varió el rumbo, al contrario, redobló sus esfuerzos por regalar despensas, entregar dádivas y adjudicarse gestiones de los gobiernos panistas y perredistas a través de su entonces diputado local y ahora secretario de Desarrollo Social, José Juan Marín González.Lo que sí aprendió, después de dos descalabros, es que sin el partido a su favor no podría obtener nunca la candidatura. Así, ahora sus esfuerzos se enfocan a apoderarse del PRI, como en su momento lo hizo Jesús Reyna, para poder quitar y poner a su antojo al que desee, no sólo a nivel estatal, sino en los municipios, donde ya se ve su mano, y se verá aún más en casos como el de Yurécuaro.Ya tiene el Ayuntamiento de Morelia y a Wilfrido Lázaro Medina como coordinador parlamentario del PRI en el Congreso del Estado, cuenta con la Asociación de Municipios Michoacanos, A.C., donde impuso a Armando Medina García, alcalde de Múgica.En su afán de llegar al poder, Fausto Vallejo no se anda con miramientos, ni le inmutan los nefastos acuerdos a los que puede llegar, así es que hace negociaciones con entes como Antorcha Campesina, que tanto daño le ha hecho a Morelia, y hasta tiene a uno de sus miembros como regidor, Rodolfo Lemus. Su influencia se extiende ya a varios de los municipios gobernados por el tricolor y la presencia de sus operadores y compradores de votos ya está prevista en Yurécuaro para la próxima elección extraordinaria. Fausto Vallejo probó el poder en dos ocasiones como alcalde interino de Morelia y ya no lo quiso soltar, como oficial mayor del gobierno de Víctor Manuel Tinoco Rubí se convirtió en un funcionario obsequioso que hacía caravanas con sombrero ajeno, pero que cobraba los favores por el lado político. En su primera administración completa como presidente municipal, engrosó la nómina municipal hasta gastar el 67 por ciento en sueldos, salarios y honorarios. De obras en Morelia ni hablar, la iluminación de la Catedral y el inicio de la Planta Tratadora de Aguas Residuales justificaron tres años en el ejercicio público, mientras que por otro lado no se daba abasto con la entrega de despensas, que sólo quitan el hambre un momento, pero no dan trabajo ni fomentan el desarrollo.Esa oportunidad le fue propicia para incorporar a la nómina municipal a un montón de malos reporteros y supuestos periodistas, quienes se convirtieron en sus aliados incondicionales en esa administración, en sus posteriores campañas electorales, y todo parece indicar que también en esta ocoasión. El priísta, el bonachón, el político que siempre le saca la vuelta a los compromisos serios que deberían asumir los gobernantes con su pueblo entró nuevamente a Morelia haciendo uso de un ostentoso aparato publicitario y con miles de operadores políticos que en la elección se dedicaron al acarreo y que hoy trabajan en el ayuntamiento no para los morelianos, sino para la próxima elección.Vallejo Figueroa promueve su forma de actuar entre los presidentes municipales del PRI, pues no hay necesidad de trabajar, sino de aparentar que se trabaja. Hoy presume como gestión suya la instalación de una mesa de trabajo para sacar el patio de maniobras del tren, trabajos que comenzaron con Salvador López Orduña y que, él mismo había anunciado, se llevarán 10 años, de los cuales quedan 8. También se adjudica la próxima construcción de tres pasos a desnivel en Morelia, que fueron gestionados por la anterior administración ante la Secretaría de Comunicaciones y Transportes del gobierno federal; presume la puesta en marcha del Relleno Sanitario, construido por sus antecesores; y, los logros de la Dirección de Tránsito Municipal, logros del año pasado.Por otro lado, suspendió la construcción de un parador eco-turístico en la antes concurrida zona de Los Filtros Viejos, actualmente nido de delincuentes, drogadictos y violadores, porque un grupo de “ecologistas”, también con visión pueblerina, pretende dejar las cosas como están.Y su gente, sigue idolatrando la vieja imagen del político priísta, del que no hace obra, pero cómo da de despensas; del que al menor viso de problemas se echa para atrás con las acciones que sí generan desarrollo; del que se sale por la tangente ante cuestionamientos serios. Del que pretende gobernar a Michoacán, comenzando por los municipios, como Yurécuaro.Dicen que los pueblos tienen el gobierno que se merecen. Habrá que ver qué pasa en la próxima elección extraordinaria.Correo Electrónico: ale_ortegarod@hotmail.com
MICHOACÁN LIBRE DE ANALFABETISMO Y OTRAS FALACIAS
Es absurdo creer que Michoacán se encuentra libre del analfabetismo gracias a programas como el Alfa TV, que ha sido impulsado por el gobernador Lázaro Cárdena Batel, cuando los parámetros nacionales como los del Centro Nacional de Evaluación para la Educación Superior (Ceneval) nos califican por enésima vez entre los últimos lugares en educación.
El “novedoso” programa que incluye la contratación de profesores cubanos y de la adquisición de material didáctico, entre folletos, libros y discos compactos, erogando para ello cantidades estratosféricas, no resuelve los problemas que tiene el sector educativo en la entidad.
Durante las últimas semanas de esta intrascendente administración, el gobierno del estado se ha vanagloriado de haber erradicado el analfabetismo en casi todos los municipios de Michoacán, tomando como parámetro un sistema de evaluación que sólo ellos entienden, miden y corroboran, y que los convierte en juez y parte a la vez.
Del mismo modo, este gobierno “diferente” presume que en educación se hizo “más”, ostentándose como el ejecutor de obras que en realidad han sido realizadas por la Federación y los gobiernos municipales.
Un ejemplo claro es el ocurrido en Morelia, municipio en el que habita el 20 por ciento de la población total de la entidad y en donde el pasado año el ayuntamiento construyó 114 aulas, así como bardas perimetrales y módulos sanitarios con una millonaria inversión municipal, a diferencia de la inversión de cero pesos del gobierno del estado para ese mismo rubro.
A pesar de que el compromiso con la educación no se vio reflejado a través del trabajo de la Coordinación de Espacios Educativos, este año, como todos los anteriores, y con una frescura tal, el gobierno de Michoacán se adjudica en sus cuentas alegres esas 114 aulas, así como un elevado número de obras que realizaron los ayuntamientos y el gobierno federal en toda la entidad.
Así, las banderas blancas que ha colocado Cárdenas Batel en varios puntos del estado en las ultimas semanas, son sólo una estrategia mediática para tratar de justificar seis años de gobierno sin obras, ni acciones tangibles. Asimismo, representan espacios de los que fueron desplazados profesores michoacanos con legítimo derecho a ocuparlos.
Si para algo han servido estas intensas giras de trabajo del gobernador por el estado, es para que éste regrese a Michoacán por lo menos durante esta última etapa, pues en el resto del sexenio se la pasó 3 ó 4 días a la semana fuera del estado o del país en sus destinos favoritos: el Distrito Federal, Miami, Cuba y Brasil.
Hay algo que caracterizó a esta administración estatal, que efectivamente fue un gobierno diferente, sin logros, sin obra pública, sin seguridad, sin empleos y sin educación. Y aún así, el secretario de Comunicaciones y Obras Públicas, Gilberto Morelos Cisneros, se jacta de haber invertido en obra pública poco más de 4 mil millones en el sexenio lazarista.
Esa cifra es ridícula, sobre todo si tomamos en cuenta que el gobierno del estado tuvo un presupuesto para los seis años por el orden de los 150 mil millones de pesos, además de que solicitó 2 prestamos por mil 500 millones de pesos cada uno, de los cuales aún no se sabe su destino.
Alguien debería explicarnos dónde están los 146 mil millones de pesos restantes, pues el gobierno de Lázaro ha presumido como obras relevantes programas de beneficio social como las canastas básicas, útiles escolares, entrega de cemento, fertilizantes y semillas y nada ni nadie nos garantiza que las cifras manejadas sean reales o aplicadas a quien reamente los necesita y que no se hayan desviado para campañas políticas. Y hay ejemplos de ello.
A eso hay que sumarle los casos de impunidad como el de los 420 millones de pesos que no comprobó en su momento el entonces secretario de Comunicaciones y Obras Públicas Alfonso Pascual Solórzano Fraga.
Además, que el ahora flamante senador, Silvano Aureoles Conejo, explique cómo se le perdieron 120 millones de pesos de la Secretaría de Desarrollo Agropecuario; que Rafael Melgoza Radillo dé cuentas de los 130 millones de pesos que desvió como alcalde de Lázaro Cárdenas y de cómo le hizo para que un órgano incompetente como el Tribunal de Conciliación y Arbitraje del gobierno del estado lo haya exonerado y le haya perdonado su sanción por 604 mil pesos.
Otro caso de impunidad, que no ha sido satisfactoriamente aclarado, es el del fraude a la Tesorería General del Estado por parte de América Aguilar y de cómo fue exonerada de manera poco convincente por el gobierno lazarista. Asimismo, la diputada Minerva Bautista quitaba y ponía directores del CONALEP para que le encubrieran sus negocios ilícitos.
De los primeros desaguisados de esta administración recordamos el caso se Alejandra Barrales Magdaleno, quién como secretaria de Desarrollo Social del gobierno lazarista fue acusada en su momento por presuntamente haber recibido jugosas comisiones por 57 millones de pesos al contratar a papeleras del Estado de México para el arranque del programa de útiles escolares.
Este gobierno perredista sí que fue diferente, menos mal que ya quedan sólo unos días para estar levantando más de esas insulsas banderitas blancas.
Correo electrónico: ale_ortegrod@hotmail.com
El “novedoso” programa que incluye la contratación de profesores cubanos y de la adquisición de material didáctico, entre folletos, libros y discos compactos, erogando para ello cantidades estratosféricas, no resuelve los problemas que tiene el sector educativo en la entidad.
Durante las últimas semanas de esta intrascendente administración, el gobierno del estado se ha vanagloriado de haber erradicado el analfabetismo en casi todos los municipios de Michoacán, tomando como parámetro un sistema de evaluación que sólo ellos entienden, miden y corroboran, y que los convierte en juez y parte a la vez.
Del mismo modo, este gobierno “diferente” presume que en educación se hizo “más”, ostentándose como el ejecutor de obras que en realidad han sido realizadas por la Federación y los gobiernos municipales.
Un ejemplo claro es el ocurrido en Morelia, municipio en el que habita el 20 por ciento de la población total de la entidad y en donde el pasado año el ayuntamiento construyó 114 aulas, así como bardas perimetrales y módulos sanitarios con una millonaria inversión municipal, a diferencia de la inversión de cero pesos del gobierno del estado para ese mismo rubro.
A pesar de que el compromiso con la educación no se vio reflejado a través del trabajo de la Coordinación de Espacios Educativos, este año, como todos los anteriores, y con una frescura tal, el gobierno de Michoacán se adjudica en sus cuentas alegres esas 114 aulas, así como un elevado número de obras que realizaron los ayuntamientos y el gobierno federal en toda la entidad.
Así, las banderas blancas que ha colocado Cárdenas Batel en varios puntos del estado en las ultimas semanas, son sólo una estrategia mediática para tratar de justificar seis años de gobierno sin obras, ni acciones tangibles. Asimismo, representan espacios de los que fueron desplazados profesores michoacanos con legítimo derecho a ocuparlos.
Si para algo han servido estas intensas giras de trabajo del gobernador por el estado, es para que éste regrese a Michoacán por lo menos durante esta última etapa, pues en el resto del sexenio se la pasó 3 ó 4 días a la semana fuera del estado o del país en sus destinos favoritos: el Distrito Federal, Miami, Cuba y Brasil.
Hay algo que caracterizó a esta administración estatal, que efectivamente fue un gobierno diferente, sin logros, sin obra pública, sin seguridad, sin empleos y sin educación. Y aún así, el secretario de Comunicaciones y Obras Públicas, Gilberto Morelos Cisneros, se jacta de haber invertido en obra pública poco más de 4 mil millones en el sexenio lazarista.
Esa cifra es ridícula, sobre todo si tomamos en cuenta que el gobierno del estado tuvo un presupuesto para los seis años por el orden de los 150 mil millones de pesos, además de que solicitó 2 prestamos por mil 500 millones de pesos cada uno, de los cuales aún no se sabe su destino.
Alguien debería explicarnos dónde están los 146 mil millones de pesos restantes, pues el gobierno de Lázaro ha presumido como obras relevantes programas de beneficio social como las canastas básicas, útiles escolares, entrega de cemento, fertilizantes y semillas y nada ni nadie nos garantiza que las cifras manejadas sean reales o aplicadas a quien reamente los necesita y que no se hayan desviado para campañas políticas. Y hay ejemplos de ello.
A eso hay que sumarle los casos de impunidad como el de los 420 millones de pesos que no comprobó en su momento el entonces secretario de Comunicaciones y Obras Públicas Alfonso Pascual Solórzano Fraga.
Además, que el ahora flamante senador, Silvano Aureoles Conejo, explique cómo se le perdieron 120 millones de pesos de la Secretaría de Desarrollo Agropecuario; que Rafael Melgoza Radillo dé cuentas de los 130 millones de pesos que desvió como alcalde de Lázaro Cárdenas y de cómo le hizo para que un órgano incompetente como el Tribunal de Conciliación y Arbitraje del gobierno del estado lo haya exonerado y le haya perdonado su sanción por 604 mil pesos.
Otro caso de impunidad, que no ha sido satisfactoriamente aclarado, es el del fraude a la Tesorería General del Estado por parte de América Aguilar y de cómo fue exonerada de manera poco convincente por el gobierno lazarista. Asimismo, la diputada Minerva Bautista quitaba y ponía directores del CONALEP para que le encubrieran sus negocios ilícitos.
De los primeros desaguisados de esta administración recordamos el caso se Alejandra Barrales Magdaleno, quién como secretaria de Desarrollo Social del gobierno lazarista fue acusada en su momento por presuntamente haber recibido jugosas comisiones por 57 millones de pesos al contratar a papeleras del Estado de México para el arranque del programa de útiles escolares.
Este gobierno perredista sí que fue diferente, menos mal que ya quedan sólo unos días para estar levantando más de esas insulsas banderitas blancas.
Correo electrónico: ale_ortegrod@hotmail.com
CAMBIA DE MANOS EL PRD DE MICHOACAN
DE AQUÍ Y DE ALLÁ
En Michoacán, el PRD está cambiando de manos. Como ocurrió hace apenas unos años en el PRI, en el partido del sol azteca actualmente está arrasando, al menos en la entidad, una corriente política que poco a poco comienza a adueñarse de la mayor parte de los espacios con los que cuenta ese instituto político en la entidad.
Parece que al fin, después de tantos descalabros y sinsabores, el partido del sol azteca hubiese comprendido que es la premisa de las candidaturas de unidad, la que les ayudará a salir mejor librados, primero en los procesos internos y después en los constitucionales.
Costó mucho trabajo y se tuvieron que hacer muchas concesiones, pero en el proceso interno para la candidatura a gobernador se evitaron, en gran medida, los golpeteos que se han registrado en otros momentos. El pastel era grande y todos los líderes de corrientes internas alcanzaron una buena tajada.
Se intentó lo mismo en las candidaturas a presidencias municipales y diputaciones, pero ahí las inconformidades fueron mayores, lo que sin embargo, se opacó restándole importancia en los medios de comunicación y distrayendo la atención con el interés mediático que indudablemente representaba una elección constitucional en la que por primera vez PRD y PAN se disputarían el gobierno de Michoacán, relegando en esta ocasión al PRI a un lejano tercer lugar.Hoy se intenta hacer lo mismo en la elección para renovar la dirigencia estatal perredista. Algunos de los grupos internos mejor posicionados prefieren evitar desgastes y con un acuerdo político que cuenta con el beneplácito del gobernador electo, Leonel Godoy Rangel, pretenden vender a los medios de comunicación la idea de que existe una supuesta “candidata de unidad” en Fabiola Alanís Sámano.

Esto, a pesar de que en el Comité Ejecutivo Nacional del PRD ya están registrados la ex diputada local y federal, Ana Lilia Guillén Quiroz, y el integrante del Frente Amplio Estatal Michoacano, Francisco Zamudio Vital, quienes obviamente no entran en losplanes de los dueños del partido.Lo dicho, en el partido del sol azteca está pasando lo que hace poco tiempo pasó en el PRI, con el otra vez diputado federal, Jesús Reyna García, y con tan funestos resultados por querer acaparar en una sola expresión tricolor todos los cargos de interés.
La estrategia está clara desde hace algunos años, lo curioso es que el resto de las expresiones políticas perredistas no hayan tomado cartas en el asunto demanera coordinada y oportuna. Cristóbal Arias lo advirtió con tiempo, pero nadie lo escuchó, y cada vez es más tarde para que las antiguas tribus del partido recuperen la influencia y el poder que tuvieron hace no mucho. Leonel Godoy ha jugado adecuadamente a la política. Cuando fue necesario se olvidó de los Cárdenas y apostó todo por Andrés Manuel López Obrador. Eso le valió llegar, aunque sea de rebote y en un entorno crispado, a la dirigencia nacional del PRD y después al Senado de la República.
De igual forma, aprovechó la ocasión para brincar de la candidatura al gobierno del estado, pero antes debió negociar con las otras corrientes políticas. Así, cuando ya no le sirvió para sus fines, calificó de demente a López ObradorY se reconcilió con Cuauhtémoc Cárdenas. A cambio, cedió a ese grupo algunas posiciones, entre las que destacó el primero en la lista de candidatos plurinominales para el también ex secretario de Gobierno de Lázaro Cárdenas Batel, Enrique Bautista Villegas.
Además, cedió espacios a los más
lopezobradoristas deMichoacán, representados por la Alianza por la Unidad Democrática y encabezados por Raúl Morón Orozco,
que seis años después obtiene su anhelada coordinación del grupo parlamentario del PRD, y José Jaime Hinojosa Campa,
a quien a pesar de su tristemente celebre gobierno en Maravatío tenemos nuevamente en el Congreso del Estado.Ahora llegó el momento de renovar la dirigencia estatal, y Fabiola Alanís ha recibido el visto bueno del gobernador electo y de las principales tribus perredistas en Michoacán. Paradójicamente, ella, quien se ostenta como analista política, buscaba ese puesto hace tres años y declinó en su momento a favor del hoy dirigente estatal, Armando Hurtado Arévalo. 
Pero además, ahora ya no quería el cargo, pues se creía merecedora a una Secretaría de Estado.Para continuar con esa dinámica de evitar al máximo los conflictos internos y generar un ambiente propicio para el próximo gobierno estatal, Godoy Rangel ha dispuesto buscar una candidatura de unidad, como algunas que ya se han tenido antes. Sin embargo, deberá tener bien presente que aún no se alcanza la solidez y la consistencia que se buscan, pues los acuerdos que se han logrado son endebles y no se han cumplido a cabalidad.
lopezobradoristas deMichoacán, representados por la Alianza por la Unidad Democrática y encabezados por Raúl Morón Orozco,
que seis años después obtiene su anhelada coordinación del grupo parlamentario del PRD, y José Jaime Hinojosa Campa,
a quien a pesar de su tristemente celebre gobierno en Maravatío tenemos nuevamente en el Congreso del Estado.Ahora llegó el momento de renovar la dirigencia estatal, y Fabiola Alanís ha recibido el visto bueno del gobernador electo y de las principales tribus perredistas en Michoacán. Paradójicamente, ella, quien se ostenta como analista política, buscaba ese puesto hace tres años y declinó en su momento a favor del hoy dirigente estatal, Armando Hurtado Arévalo. 
Pero además, ahora ya no quería el cargo, pues se creía merecedora a una Secretaría de Estado.Para continuar con esa dinámica de evitar al máximo los conflictos internos y generar un ambiente propicio para el próximo gobierno estatal, Godoy Rangel ha dispuesto buscar una candidatura de unidad, como algunas que ya se han tenido antes. Sin embargo, deberá tener bien presente que aún no se alcanza la solidez y la consistencia que se buscan, pues los acuerdos que se han logrado son endebles y no se han cumplido a cabalidad.
En tanto, la situación favorable que se ha presentado para el próximo gobernador perredista de Michoacán, ha sido capitalizada por varios de sus seguidores más cercanos, quienes se están preparando para ocupar todos los puestos posibles en la administración estatal, así como en los comités y consejos municipales y estatales, como si todos ellos, entre quienes se encuentran muchos personajes provenientes del PRD creyeran que tienen derecho a vivir de los michoacanos.
Tal vez no lo quieran ver, pero todo apunta a que pudieran estar viviendo un espejismo, pues los acontecimientos recuerdan mucho a lo que pasó en el PRI, donde Jesús Reyna, con el respaldo del ex gobernador Ausencio Chávez Hernández,
comenzó a apoderarse paulatinamente del tricolor en la entidad.Poco a poco comenzó a colocar a su gente en la dirigencia estatal, en los comités municipales, en los consejos políticos y demás. Se creyó a tal grado el espejismo que él mismo creó, que hasta se impuso como candidato a gobernador y, los resultados están a la vista. Hoy ha vuelto a su realidad, hoy, los tiempos aciagos para las otras corrientes priístas que vivieron oprimidas por algunos años, ya están terminando.
Hoy Chucho Reyna está perdiendo espacios, influencia y poder político. Su tiempo ya acabó, pero el daño ya se hizo, como ocurre cuando una sola corriente acapara todo en un instituto político
Hoy el PRI se convirtió por primera vez en la historia de Michoacán en la tercera fuerza política en el Congreso del Estado y eso, no es algo que agradezca el priísmo.
Si no endereza el rumbo, el PRD va en el mismo camino. Con el pretexto de la unidad, pretenden acallar a las voces discrepantes, cuya existencia no siempre, pero sí en varias ocasiones, enriquecía la vida interna y democrática del partido.
La pretendida unidad es frágil, los acuerdos son endebles, y si no se sustentan con acciones que realmente sean incluyentes y tolerantes, se corre el riesgo de que todo se revele en poco tiempo como una simple quimera. Vamos a ver muy pronto si las corrientes perredistas aceptan lo que les indican sin chistar o, si bien, deciden participar en la vida activa y las decisiones de su propio partido. Si no reaccionan, podría pasarles lo que al tricolor.
Si no endereza el rumbo, el PRD va en el mismo camino. Con el pretexto de la unidad, pretenden acallar a las voces discrepantes, cuya existencia no siempre, pero sí en varias ocasiones, enriquecía la vida interna y democrática del partido.
La pretendida unidad es frágil, los acuerdos son endebles, y si no se sustentan con acciones que realmente sean incluyentes y tolerantes, se corre el riesgo de que todo se revele en poco tiempo como una simple quimera. Vamos a ver muy pronto si las corrientes perredistas aceptan lo que les indican sin chistar o, si bien, deciden participar en la vida activa y las decisiones de su propio partido. Si no reaccionan, podría pasarles lo que al tricolor.
Comentarios y sugerencias: jana_ortegarod@hotmail.com
comenzó a apoderarse paulatinamente del tricolor en la entidad.Poco a poco comenzó a colocar a su gente en la dirigencia estatal, en los comités municipales, en los consejos políticos y demás. Se creyó a tal grado el espejismo que él mismo creó, que hasta se impuso como candidato a gobernador y, los resultados están a la vista. Hoy ha vuelto a su realidad, hoy, los tiempos aciagos para las otras corrientes priístas que vivieron oprimidas por algunos años, ya están terminando.
Hoy Chucho Reyna está perdiendo espacios, influencia y poder político. Su tiempo ya acabó, pero el daño ya se hizo, como ocurre cuando una sola corriente acapara todo en un instituto políticoHoy el PRI se convirtió por primera vez en la historia de Michoacán en la tercera fuerza política en el Congreso del Estado y eso, no es algo que agradezca el priísmo.
Si no endereza el rumbo, el PRD va en el mismo camino. Con el pretexto de la unidad, pretenden acallar a las voces discrepantes, cuya existencia no siempre, pero sí en varias ocasiones, enriquecía la vida interna y democrática del partido.
La pretendida unidad es frágil, los acuerdos son endebles, y si no se sustentan con acciones que realmente sean incluyentes y tolerantes, se corre el riesgo de que todo se revele en poco tiempo como una simple quimera. Vamos a ver muy pronto si las corrientes perredistas aceptan lo que les indican sin chistar o, si bien, deciden participar en la vida activa y las decisiones de su propio partido. Si no reaccionan, podría pasarles lo que al tricolor.
Si no endereza el rumbo, el PRD va en el mismo camino. Con el pretexto de la unidad, pretenden acallar a las voces discrepantes, cuya existencia no siempre, pero sí en varias ocasiones, enriquecía la vida interna y democrática del partido.
La pretendida unidad es frágil, los acuerdos son endebles, y si no se sustentan con acciones que realmente sean incluyentes y tolerantes, se corre el riesgo de que todo se revele en poco tiempo como una simple quimera. Vamos a ver muy pronto si las corrientes perredistas aceptan lo que les indican sin chistar o, si bien, deciden participar en la vida activa y las decisiones de su propio partido. Si no reaccionan, podría pasarles lo que al tricolor.
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